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lunes, 5 de octubre de 2020

Día 4

 Secreto/Misterio

—   ¡Dimélo! Joooooooo dimélo, porfa, porfa…venga…

—   ¡Que no! Es un secreto, y es mi secreto.

—   Jope, pero yo soy tu amiga….

—   Me da igual, es mi secreto…..

—   Blaaancaaaaa, ¡Riley no me quiere decir su secreto!

—   Emily, los secretos son privados. Aunque sea tu amiga no tiene que contarte todo, ¿a que tu también tienes secretos que no le has contado?

—   Jope pero es que este parece muy fuerte….¡Yo tengo secretos pero todo el mundo los conoce!

—   Entonces no son secretos — explicó la monitora sentándose con ellas. Aquello iba para largo.

—   Pero es que…mis secretos son muy poco importantes ¡se los cuento a Vi incluso! Pero es que el de Riley es muy grave…

—   ¿Cómo sabes que es grave sin saber qué es? ¡Que tus secretos sean que te haces pis por las noches no significa que el mío sea eso! — se burló la niña del pelo rubio recogido en dos trenzas.

—   ¡Riley! No te burles de tu compañera y menos con eso. Cada una tenemos nuestros secretos y decidimos cuándo y a quién contárselos, pero los nuestros no los del resto. Tu acabas de gritar algo íntimo de Emily que a lo mejor ella no quería que nadie más supiera. Pídele perdón, anda.

Pero Riley sonreía burlona y divertida, como si no fuese con ella y su papel simplemente fuera el de hacer de rabiar a su ¿amiga?

—   Perdón…— respondió pícara.

—   Pues si tu secreto no da vergüenza ¿por qué no me lo dices? — volvió a insistir Emily sin inmutarse por sus intimidades ya reveladas.

—   Bueno….vale ¡pero te lo digo porque eres muy pesada! ¡ Y al oído!

—   Yo no oigo nada, lo prometo — Blanca se alejó unos metros aliviada y desde allí observó como Riley se acercaba al oído de la niña con coletas, Emily y le susurraba algo. Lo que no llegó a ver porque alguien le llamó en ese momento, fue la mueca de pánico que se dibujó en el rostro de Emily.


 



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