Discusión/malentendido
Se habían dicho demasiadas cosas, a cada cual peor. Ambos llevaban la razón y el otro estaba equivocado. Blanca no era una persona a la que le gustase discutir y a Marcos, la verdad es que tampoco. Violeta se había quedado flipando en el sentido más literal de la palabra. No había intervenido de buenas a primeras por no acabar de creerse lo que estaba ocurriendo. ¡Las dos personas más pacíficas que conocía discutiendo! El acontecimiento del verano.
No es que no hubieran tenido roces o pequeños malentendidos nunca, pero no de aquel calibre. Lo que no había conseguido entender era el motivo de la discusión. Algo de que se había perdido la ¿libreta? pudiera ser camiseta de Marcos y este le echaba la culpa a Blanca porque se la había dejado justo antes de desaparecer. Pero Blanca negaba haberla perdido, vamos, un malentendido muy tonto que había aumentado el nivel. Violeta resopló resignada y un poco exhausta. No lograba comprender ni ella, reina de las discusiones, por qué seguían dándole vueltas a quién había perdido lo que fuera en vez de buscarlo.
Dedujo, por el color del que se iba tornando la discusión, de que el objeto perdido efectivamente era una libreta que al parecer contenía cosas privadas o personales de Marcos. ¿A quién se le ocurre prestar un diario?? Ella guardaba los suyos bajo llaves. Blanca gritó por novena vez que ella lo había guardado y custodiado durante todo el día, que ella no lo había perdido de vista. Marcos enfureció por décima vez y le echó en cara haberlo dejado solo en la cabaña. Ah, ¿que él lleva los cuadernos siempre? Vi se levantó de la cama dispuesta a mediar, era la peor mediadora del mundo pero la estaban sacando de quicio. Dando fuertes pasos se plantó entre medias de los dos. Echó una mirada llena de pesadez y cansancio ambos y sin previo aviso gritó “¡Basta ya!”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario