Borrachera
— Llevaba
demasiado tiempo sin beberme una cerveza y mirad como me sienta. —protestó
Blanca. Marcos y Violeta se rieron.
— Tía
que llevas solo una jarra, que bebes muy despacio, míranos a nosotros con dos.
Vamos perfectos. —replicó Vi.
— ¡Pero
porque tenéis más aguante! ¡Y son de un litro casi! Voy a pedir otra…—Blanca se
levantó violentamente.
— Oye,
que fácil es verla enfadada cuando lleva alcohol en el cuerpo ¿no? —aprovechó
para decir Marcos.
— La
verdad que sí, quiero verla con más de una jarra….aunque es un poco exagerada,
ni de coña llegan a un litro. Pero sí, sería curioso verla algo borracha.
— Ya….pero
no quieres verla enfadada ¿verdad?
— ¿Qué??
No no claro, pero no sé qué estás insinuando ¿nos pido otra? —contestó Vi excesivamente
nerviosa.
— Tranqui
lila, tranqui que era una broma…—se disculpó Marcos—voy yo a por otra.
— No
me llames lila, y además, cómo si tu no quisieras lo mismo.
— ¿Verla
desestresada y alegre? Sí, ¿quieres entonces otra no?
— Pues
ya está….sí porfa.
Blanca
volvió justo en ese momento con una jarra en la mano y una gran sonrisa.
—
¡Ay! El camarero es guapísimo, hemos estado
hablando…¿Marcos vas a por más? Voy yo no pasa nada. —soltó antes de sentarse.
Marcos no había dado ni un paso.
—
¡Amiga! Ya sabemos porque has tardado
tanto. —rio Violeta.
—
¡oye que solo estaba haciendo un amigo!
Voy a volver, supongo que queréis los dos ¿no?
—
Vas chispilla con una jarra Blanquita,
esto es impresionante.
—
No voy chispita, soy así, alegre.
—
Sí, lo eres, pero no últimamente….
—
Vi, para. —cortó Marcos. Blanca encogió
los hombros y agachó la cabeza.
—
Voy a por vuestra cerveza. —musitó en
voz baja alejándose.
—
Violeta, ya lo has fastidiado. Igual la
que va borracha eres tu.
—
Oye no he hecho nada, salvo decir la
verdad…
—
¿Pero no ves que no haces ningún bien recordándoselo?
Deja de beber que las jarras son demasiado grandes e igual no tienes tanto
aguante.
—
Marcos en serio…
—
De en serio nada —volvió a cortarle el
chico —ese comentario sobraba. Sabes como es.
—
No creía que fuera tan frágil, joder.
—
Parece que no la conoces, me voy con
ella, quizá el camarero sea más interesante que discutir contigo.
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