Secuestro cutre
Corría por el bosque riéndose de Blanca porque le llevaba bastante ventaja y ella era la niña. Sus pies iban tan deprisa que pararse a coger aire. Miró hacía atrás y Blanca no estaba. Al principio se rió aun más, ¡había ganado a su monitora! Los árboles se mecieron a su antojo como si aclamasen la victoría. Minutos después ya no le hacía gracia.
——¡Blanca! ¡No me hace gracia! ¡Porfa sal! ——pero nadie aparecía. —Blanca…—-sollozó. Se deshizo las trenzas de los nervios. Lloró y una mano le tapó la boca.
——¿Blanca eres tú….? —-preguntó temblando. ——¿Blanca? —pero no era Blanca. La mano apretó y un voz le susurró al odio: —Como grites te intentes escapar, te mato ahora. —la niña ahogó un grito. Notó como la persona la agarraba por la cintura y tiraba de ella.
Trató de patalear cuando escuchó la voz de Blanca a lo lejos, pero recordó la amenaza. La mano le apretó más aún la cara y ella cerró los ojos. Estaba asustada, tenía mucho frío y todo a su alrededor daba vueltas. La persona, un hombre o eso sospechaba ella, la arrastró y ella, se dejó arrastrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario